Servicios veterinarios especializados en la Comunidad Valenciana

Servicio de Dermatología

Consulta de Dermatología especializada

Las enfermedades de la piel suponen una de las consultas más frecuentes en los centros veterinarios y la cronicidad de algunas patologías genera una preocupación constante por parte de los propietarios.
El gran número de enfermedades dermatológicas y el mimetismo que en ocasiones presentan hace que algunos diagnósticos resulten en un desafío clínico. Por otro lado, algunos problemas dermatológicos son manifestaciones cutáneas de otras patologías internas que pueden afectar seriamente a la salud del animal, requiriendo diagnósticos y tratamientos específicos.
Suma ofrece un servicio de dermatología itinerante adaptado a las necesidades de cada centro con objeto de apoyar al profesional veterinario para obtener un diagnóstico y un tratamiento específico para cada paciente.
Para ello cuenta con medios para la realización e interpretación de diversas pruebas diagnósticas.

Servicios

  • Examen con lámpara de Wood: La lámpara emite una luz UV con una longitud de onda de 253,7 nm que se filtra a través de un filtro de cobalto o de níquel. Se utiliza cuando en la lista de los diagnósticos diferenciales se incluye la dermatofitosis ya que algunas cepas de hongos dermatofitos (Microsporum canis) emiten una fluorescencia.
  • Cultivos fúngicos e identificación de la especie: El cultivo es la prueba más sensible para diagnosticar la dermatofitosis. El examen microscópico de las colonias resulta imprescindible para determinar si el hongo es patógenos o saprófito.
  • Examen del cepillado de la capa: Es una prueba útil y moderadamente sensible para el diagnóstico de los parásitos superficiales como las pulgas, los piojos o los ácaros de Cheyletiella spp.
  • Examen microscópico del pelo: Consiste en la extracción de pelos para examinarlos bajo el microscopio. Es una técnica útil y no invasiva que permite evaluar las alteraciones morfológicas y estructurales del pelo. Sirve para establecer el diagnóstico de algunas patologías o para orientarlo.
  • Examen microscópico de raspados cutáneos superficiales y profundos: Es una prueba utilizada cuando en los diagnósticos diferenciales se incluyen enfermedades parasitarias producidas por ácaros superficiales o profundos como Cheyletiella, Sacoptes, Notoedres, Demodex spp.
  • Citología cutánea y auricular: Es una técnica imprescindible en dermatología veterinaria que suele aportar una enorme cantidad de datos diagnósticos importantes. Está indicada siempre que existan lesiones como pústulas, pápulas, placas, nódulos, costras, ampollas, úlceras, lesiones descamativas o abscesos, entre otras.
  • Diagnóstico y tratamiento de infecciones cutáneas resistentes o multirresistentes: Consiste en la obtención de material procedente de lesiones cutáneas para la identificación de bacterias y para la elección de la terapia antibiótica apropiada. Se utiliza en aquellos pacientes que presentan una dermatosis bacteriana o bien son sospechosos de presentarla.
  • Biopsia y examen histopatológico incluyendo tinciones especiales: Es una técnica que permite la obtención de un fragmento de piel lesionada mediante un punch o un bisturí. Aporta información valiosa que junto a la historia clínica, el examen físico y dermatológico y el resultado de otras pruebas contribuye a la identificación del diagnóstico definitivo.
  • Pruebas de alergia e inmunoterapia para el tratamiento de la dermatitis atópica: Tras analizar una muestra de sangre del paciente se formula una “vacuna contra la alergia” o inmunoterapia alérgeno-específica en perros y gatos diagnosticados previamente de dermatitis atópica. Es una de las opciones de tratamiento que ha sido utilizada con éxito para el tratamiento a largo plazo de la dermatitis atópica.

    Patologías

DERMATITIS ATÓPICA CANINA
La dermatitis atópica canina (DA) es una enfermedad cutánea común de predisposición genética. Se trata de una enfermedad compleja que a menudo puede estar asociada a otras enfermedades pruriginosas. La diversidad de presentación clínica hace que esta enfermedad no presente signos clínicos patognomónicos que permitan un diagnóstico definitivo tras la consulta inicial con el propietario y el examen clínico del paciente. Por ello, su diagnóstico puede verse complicado por su similitud a otras enfermedades cutáneas no relacionadas con la atopia siendo necesario realizar un diagnóstico clínico basado en la exclusión de otros procesos pruriginosos y en los criterios de Favrot.
Una vez que se ha llegado a un diagnóstico clínico de dermatitis atópica canina pueden plantearse las pruebas de alergia con el propósito de identificar los potenciales alérgenos con objeto de formular una inmunoterapia alérgeno-específica. También han sido utilizadas para intentar evitar los alérgenos, pero generalmente no es exitosa como terapia única.
Hay muchos factores que pueden jugar un papel en la toma de decisiones acerca de si las pruebas de alergia son o no necesarias. Los signos clínicos severos, la duración de signos más de 3 meses al año o el manejo insuficiente con la terapia sintomática debido a efectos secundarios de los medicamentos justifican en la mayoría de los casos los test de alergia.

DERMATOSIS BACTERIANAS
Tradicionalmente las infecciones de la piel se clasifican como primarias o secundarias para indicar la ausencia o presencia de una causa desencadenante. Las infecciones secundarias son las más comunes en estos casos, generalmente la respuesta a los tratamientos suele ser lenta o insuficiente tendiendo a repetirse cuando no se atiende la causa subyacente.
Se clasifican en tres grupos:

  • Infecciones bacterianas de superficie:
    Debidas a una dermatitis caracterizada por un proceso inflamatorio ulceroso superficial causado por un traumatismo (hot spot) o bien debidas a la irritación e inflamación superficial causadas por la fricción de piel contra piel en los pliegues cutáneos (intertrigo).
  • Piodermas superficiales:
    Involucran la epidermis y el epitelio folicular. Incluyen:
    Impétigo: infección caracterizada por la presencia de pequeñas pústulas superficiales sin afección de los folículos pilosos. Afecta a perros jóvenes antes o en el momento de la pubertad.
    Pioderma mucocutánea: afecta sobre todo a los labios y a la piel peribucal. Comienza con eritema y posteriormente aparecen costras que provocan fisuras y erosiones asemejándose a enfermedades inmunomediadas.
    Foliculitis bacteriana superficial: infección que se limita a la porción superficial del folículo piloso. La característica principal es la presencia de pequeñas pápulas o pústulas con tallos capilares que sobresalen del centro.
    En ocasiones puede progresar hacia una infección bacteriana profunda.
  • Piodermas profundas:
    Son infecciones graves que afectan los tejidos que están más en profundidad que el folículo piloso. Pueden causar signos sistémicos de enfermedad y aunque la sepsis suele ser infrecuente la infección requiere un tratamiento cuidadoso y por un largo periodo de tiempo.
    Con frecuencia suelen ser la continuación de una infección superficial produciendo forunculosis. La infección sigue los planos tisulares y puede extenderse a la superficie provocando fístulas o bien penetrar más en profundidad invadiendo el tejido subcutáneo y graso causando celulitis y paniculitis.
    Los factores predisponentes incluyen el trauma externo, las enfermedades subyacentes, la inmunoincompetencia del paciente y los tratamientos inadecuados de una infección superficial.

DERMATOSIS PARASITARIAS
Las dermatosis parasitarias incluyen un amplio grupo de enfermedades cutáneas que se observan con frecuencia en la clínica. En ocasiones son fácilmente confundidas con cuadros cutáneos de diferente etiología como algunos trastornos de hipersensibilidad.
Cursan con cuadros pruriginosos caracterizados por la aparición de lesiones secundarias causadas por autotraumatismo que genera el paciente en su piel. La reacción de la piel ante estas agresiones varía de leve a mortal pero generalmente incluye inflamación, edema e intento de localizar el cuerpo extraño, la toxina o los productos excretados por los parásitos. Además, estas secreciones generalmente son alergénicas agravando la intensidad del prurito y ardor.
Son muchas las clases de parásitos que pueden afectar a la piel de los perros y los gatos. Algunos parásitos viven en la piel y en los detritus y exudados que se generan en la superficie como los piojos masticadores y los ácaros del género Cheyletiella. Otros viven sobre la piel pero penetran periódicamente en la superficie para extraer alimento de la sangre como las pulgas, piojos chupadores y garrapatas. Los efectos cutáneos más graves los producen los parásitos que viven dentro de la piel como los ácaros de la sarna notoédrica, sarcóptica o demodéctica.

DERMATOSIS AUTOINMUNES E INMUNOMEDIADAS
Se trata de enfermedades cutáneas infrecuentes en perros y gatos. Se subdividen en dermatosis autoinmunes y en inmunomediadas. En el primer caso, el sistema inmunológico del animal libera anticuerpos propios que atacan componentes sanos de la piel induciendo lesiones. Tal es el caso del complejo pénfigo, el lupus eritematoso, la alopecia areata o el síndrome uveodermatológico, entre otros.
En las enfermedades inmunomediadas el sistema inmune reconoce como extrañas elementos ajenos como fármacos, bacterias o virus que estimulan una reacción de ataque produciendo un daño en la piel o en la mucosa del animal. Es el caso de las reacciones adversas a medicamentos, el eritema multiforme, la necrosis epidérmica tóxica o las enfermedades vasculares.
Estas dermatosis se caracterizan por una respuesta inmune inadecuada que para controlarse adecuadamente puede ser necesarios el uso de potentes medicamentos inmunosupresores e inmunomoduladores.
En ambos casos la muestra más importante es la biopsia de piel.

    Profesional especializado
Verónica Peraile
Colegiada nº 1949

Licenciada por la Universidad Cardenal Herrera CEU en 2009
Obtuvo el Certificado de Posgrado General Practitioner en Dermatología Canina y Felina otorgado por la European School of Veterinary Postgraduate Studies (ESVPS). Ha centrado su trayectoria profesional en la dermatología veterinaria asistiendo a múltiples congresos y jornadas de la especialidad. Desde 2013 ha realizado diversas estancias en los servicios de dermatología de hospitales de referencia como en el Istituto Veterinario di Novara de Milán dirigido por la Diplomada Europea en Dermatología y Doctora en Veterinaria Giordana Zanna, y en hospitales de referencia de Barcelona y Valencia.
Es miembro activo de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA) en la especialidad de Dermatología encontrándose en proceso de acreditación de dicha especialidad. Actualmente es responsable del servicio Dervet, dermatología veterinaria.

    Contacto veterinario
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